La reforma de la Ley de Tráfico, que entró en vigor en 2022, estableció la prohibición de superar en 20 km/h el límite en los adelantamientos en las carreteras convencionales, lo que ha elevado el riesgo de esta maniobra.

Según un estudio presentado el pasado mes de marzo por Juan José Alba López, profesor de la Universidad de Zaragoza, el riesgo de sufrir un accidente en la maniobra de adelantamiento es mayor ahora que antes de la norma. Dice que la Ley se «realizó a modo de prueba de ensayo y error, sin respaldo de ningún análisis técnico previo y contraviniendo la doctrina previa de la DGT.»

En el informe se explica que, con la actual Ley, un adelantamiento requiere pasar más tiempo por el carril de circulación de sentido opuesto y recorrer más metros circulando en contradirección, con lo cual, las oportunidades para adelantar también se reducen.